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España va mal, el pádel va bien.

España va mal, el pádel va bien.

España va mal, el pádel va bien. Ojalá pudiera evitar la primera parte de la frase, pero España va mal.

El otro día leía un mensaje de nuestro compañero Lolo Peinado. Es un guasón, y nos enviaba una foto de Aznar abrazando una pala de pádel, con aquella sonrisa que desviaba automáticamente la mirada a su bigote. Y un lema: el pádel va bien.

Lejos de meterme en política, tenemos una realidad incuestionable. Restricciones en nuestras libertades individuales, crisis sanitaria, negocios en quiebra, falta de turismo, y un sinfín de cosas que nunca nos hubiéramos imaginado aceptar con tanta normalidad en nuestro país.

Pocas industrias están funcionando ahora mismo en España. La alimentación, el abastecimiento sanitario, las fábricas de electrodomésticos…y el pádel.

El pádel va bien, sí. Ahora mismo la frase más pronunciada en todas las marcas españolas es «rotura de stock». Eso significa que hay que esperar a que llegue tu pedido porque no hay suficientes palas en las tiendas.

¿A qué se debe esto? Es muy fácil. Europa se está abasteciendo de nuestro huerto. Literalmente. Somos referencia mundial. Miles de palas cruzan nuestras fronteras hacia Suecia, Dinamarca, Francia, Portugal, Italia, y otros países vecinos.

Y no sólo palas. Las fábricas de pistas como Mondo, ubicada en Zaragoza, tienen miles de pedidos en espera hasta verano. Y yo que me alegro.

Esta semana he estado reunido con una de las principales marcas españolas y me dicen que la previsión para dos años es doblar las 500.000 palas que ya se venden en esta temporada. Alucinante. Y es lógico, porque abastecer a millones de europeos requiere de una previsión enorme.

¿Qué pasa cuando gastas dinero en fichar jugadores, creas una extensa línea de productos, y haces una campaña de marketing en redes? Que la gente ve el material y lo quiere comprar.

¿Y qué pasa cuando llega a la tienda y le dicen que no hay? ¿O cuando lo piden en la web y le dan espera de cuatro semanas mínimo? Pues que se van a otras marcas o a otras tiendas.

Tradesport, revista que se dedica a contabilizar y hacer seguimiento de las ventas en material deportivo de muchos deportes (entre ellos el nuestro), me confirma que hay muchos nuevos padeleros y padeleras que han cogido una pala por primera vez en este último año. Se debe a que otros deportes están cerrados.

Campos de fútbol, baloncesto, hockey, gimnasios, dojos de artes marciales, piscinas…parece que de las pocas salidas que tiene la población para quemar grasas es el pádel, el running y la bici.

Por cierto, aprovecho para reflexionar sobre lo que me suelo encontrar en chats de aficionados de pádel. Hay uno de ellos, Padelzoom (en Telegram), con casi 1800 personas comentando y recomendando sobre productos de pádel. No pasa un sólo día sin que algún alma cándida haya sido engañado por conocidas macro webs.

Compran una pala del último modelo, que está ofrecida en portada de esa web, (que acepta su dinero) y reciben un email diciendo que está agotada pero que le ofrecen otra «de mejores prestaciones incluso». Todos los días hay un amateur que se lleva esta desilusión a casa.

La labor docente que hacen muchos aficionados en ese chat, altruistamente, enseñando lo mejor y lo peor de cada pala, recomendando productos, eso aviva el pádel amateur. Llamadnos frikies, pero somos frikies sanos y mola mucho.

Volviendo al pádel va bien, ya era hora de que reconocieran al deporte como actividad esencial. Me parecía inverosímil que cerraran clubs y gimnasios y se abrieran estancos. Que se pueda ir a una manifestación con 500 personas alrededor tuyo gritando y que no puedan jugar cuatro amigos separados al aire libre.

Poder ir a escuchar mítines y votar, sí. Poder practicar deporte con distancia social y medidas higiénicas, no. De locos.

A ver si nos inyectan la vacuna y, de paso, un poco de cordura.

Al final resultará que la industria del pádel será uno de los motores del país. Sería estupendo. Ya me veo a Jose María colgándose la medalla. Él fue uno de los primeros impulsores del pádel en España. Hoy, cualquiera de nosotros es estandarte en otros países. Hagamos gala de ello.

España va mal, el pádel va bien.

Sobre el Autor

Enric Bayón

Enric Bayón, nacido en Barcelona en 1976. Presentador y director del programa Padelona en Radio Marca Barcelona. 22 años trabajando en medios de comunicación (radio, televisión y prensa escrita) como colaborador en todas las televisiones nacionales. Socio fundador del circuito Padelcrush. En la actualidad trabaja en TVE Cat, Antena3 y Radio Marca.

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